martes, 21 de agosto de 2012

CARTEL EL PAN DE LA PALABRA

CARTEL EL PAN DE LA PALABRA
-Luego que se marchó el joven, Jesús dijo a sus discípulos: "Os aseguro que con dificultad entrará un rico en el Reino de Dios." Jesús está apenado.
Propuso a un joven que lo siguiera, pero ¡este prefirió su "bolsa"! ¿Cómo podemos sentir tales preferencias? Entre Tú, Señor, y el "dinero"... ¿Cómo es posible preferir el dinero? Lo repito: "Más fácil es que entre un camello por el ojo de una aguja, que no que entre un rico en el Reino de Dios." Dura palabra, que no hay que suavizar, aun siendo una hipérbole típicamente oriental. Esta palabra quiere ciertamente, chocar, despertar, sacudir nuestras torpezas.
¡Atención! ¡Grave peligro! Y no es una palabra aislada, accidental, en el evangelio: veinte veces Jesús ha repetido cosas de este género. Para tener una idea equilibrada del pensamiento de Jesús sobre la "riqueza" es preciso recordar que:
1º Constantemente puso en guardia a los hombres contra el obstáculo que suponen las riquezas para el que quiere entrar en la "vida"...
2º Y sin embargo ha estimado y ha llamado a hombres ricos de rango social elevado, sin exigirles que abandonasen sus responsabilidades...
La riqueza en sí no es mala, sino "su origen", si esa riqueza ha sido adquirida injustamente... y "su empleo", si esa riqueza es malgastada egoístamente sin tener en cuenta a los más pobres... y sobre todo "su riesgo" de endurecimiento del corazón a los verdaderos valores espirituales -Ya no se necesita de Dios-
-Al oír aquello, los discípulos se quedaron enormemente desorientados y decían: "¿quién puede salvarse?" Jesús se los quedo mirando y les dijo: "Humanamente eso es imposible, pero para Dios todo es posible".
La cosa es seria. Es grave. Va en ello la salvación eterna.
Señor, bien sabes todas las habilidades que los hombres han desplegado para tratar de atenuar esa Palabra... o para aplicarla, a "los demás", pues hay siempre uno "más rico que uno mismo".
Señor, es verdad, la pobreza me espanta y la riqueza me atrae. Es preciso que te lo diga, porque es así. Ayúdame.
Convierte mi corazón.
-Intervino entonces Pedro: "Nosotros ya lo hemos dejado todo y te hemos seguido ¿qué nos va a tocar?
Después que el joven rico, apegado a sus bienes se marchó, una sombra de abatimiento planeó sobre el grupo. Pedro interviene, como para consolar al Maestro y le ofrece el homenaje de su fidelidad. "Nosotros te hemos seguido." Señor, da a tu Iglesia apóstoles... como ellos, capaces de dejarlo todo y de seguirte.
Concede, Señor, a todos los apóstoles que no piensen ante todo en las cosas que hay que hacer, ni en las empresas apostólicas que conviene activar... sino en ti, y en seguirte.
-Vosotros, los que me habéis seguido...
No, para Jesús el apostolado no es una empresa, es una amistad.
-Cuando llegue el mundo nuevo...
Tu pensamiento se dirige a menudo hacia "ese día", hacia ese porvenir. Tú eres un hombre que está en tensión hacia el fin del mundo, hacia el fin del hombre. ¡Que venga, Señor, ese tiempo! ¡Ese mundo en el que todo será renovado... y todo será hermoso!
-Os sentaréis con el Hijo del hombre... Recibiréis el céntuplo de lo que habéis dejado... Y heredaréis vida eterna...
El porvenir que prometes a los tuyos, a los que te han seguido, venciendo todos los obstáculos... es un porvenir alegre, es una abundancia de vida, una plenitud, es una expansión, un crecimiento divino.
Gracias, Señor. Condúceme hacia ese día.
NOEL QUESSON
PALABRA DE DIOS PARA CADA DIA 2
EVANG. DE PENTECOSTES A ADVIENTO
EDIT. CLARET/BARCELONA 1983.Pág. 130 s.